La Agencia Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI por sus siglas en inglés)  creará una oficina permanente en Asunción a partir de 2007, buscando ayudar a las agencias policíacas locales a luchar contra el lavado de dinero, el narcotráfico y otros delitos.

El anuncio lo realizó el director de la FBI, Robert S. Mueller, durante su visita a Paraguay la semana pasada.


La oficina, que estará ubicada en la Embajada de Estados Unidos en Asunción, cooperará con las investigaciones paraguayas, y oficiales del FBI proveerán a sus pares locales acceso a bases de datos y a otra información.


Entre otros asuntos, la nueva oficina cooperará con las autoridades locales en la lucha de delitos tales como el lavado de dinero y el narcotráfico. Proveerá a las autoridades paraguayas información para ayudar a combatir el crimen en Paraguay.


“La oficina oficiará de enlace y proveerá capacitación al personal encargado de hacer cumplir las leyes en Paraguay…ofrecerá acceso a las bases de datos de información y otros recursos en los EE.UU. y en el mundo”, según un comunicado de prensa del FBI.


El acuerdo se traduciría en mayor presión sobre las dudosas transacciones que ocurren en la zona de la Triple Frontera, la unión de las fronteras de Argentina, Brazil y Paraguay. Esta área ha preocupado durante mucho tiempo a Estados Unidos y a otras autoridades, debido a que al ser una zona fácil para el transporte internacional de productos, ha atraído actividades ilegales, incluyendo transacciones relacionadas con el terrorismo.


Ciudad del Este, ubicada a unos 300 kilómetros de Asunción, ha sido señalada por agencias gubernamentales y policíacas de varios países, incluyendo EE.UU., como un centro para el lavado de dinero, el contrabando de mercadería, y productos falsos. Hasta fue vinculada al tráfico de armas y la financiación del terrorismo.


Mueller ser reunió con Luis Castiglioni, vicepresidente de Paraguay, durante su visita y dijo que si bien la oficina del FBI no tendrá los mismos poderes que en EE.UU. para combatir el crimen, podrá proveer ayuda forénsica, entrenamiento, e información a la Policía Nacional, según Gilda Mariotti, vocera de la Embajada de Estados Unidos en Paraguay.


“El FBI será una fuente de consulta de las autoridades paraguayas”, explicó Mariotti.


Mueller señaló que la oficina ayudará a combatir el lavado de dinero, entre otros crímenes, y para comenzar, en diciembre unos 25 policías y fiscales paraguayos viajarán a Estados Unidos para recibir entrenamiento.


Presencia terrorista en Ciudad del Este


Asunción se convierte así en la 9na capital latinoamericana en ser sede de una oficina del FBI luego de Bogotá, Brasilia, Buenos Aires, Caracas, Panamá, Ciudad de México, Santiago de Chile y Santo Domingo.


La zona paraguaya es de particular preocupación. El Departamento de Estado de Estados Unidos señaló este año en su informe International Narcotics Control Strategy Report (INCSR) que el lavado de dinero en Paraguay es alimentado por el comercio de exportación en la región de la Triple Frontera.


“Ciudad del Este representa el corazón de la economía informal de Paraguay. Este área es conocida por el tráfico de armas y de drogas, al igual que por delitos de piratería y contra derechos de autor”, señala el informe.


Además, el informe señala que funcionarios tanto paraguayos como estadounidenses sospechan que se ha financiado el terrorismo desde la zona. “Redadas en Ciudad del Este han terminado con la confiscación de materiales de islámicos extremistas y recibos de giros de dinero desde Paraguay al Medio Oriente y Estados Unidos”.


“Paraguay cuenta con tan sólo ocho fiscales dedicados a los crímenes financieros, y limitados recursos para investigar y procesar por delitos de lavado de dinero y financieros”.


No todos están satisfechos con el acuerdo entre Paraguay y Estados Unidos


Durante la visita de Mueller, algunos legisladores, analistas políticos y dirigentes de organizaciones de derechos humanos han criticado el creciente acercamiento de los dos gobiernos.


El pasado junio, el Congreso de Paraguay aprobó un acuerdo sobre intercambios y ejercicios militares que otorgó a soldados estadounidenses inmunidad similar a la de los diplomáticos. El acuerdo está vigente hasta diciembre de 2006.