Estimado Santa:

Siguiendo con la tradición, he preparado la lista de los regalos que deseo para esta Navidad. Con la intención de facilitarte el trabajo, he elaborado una lista simple, clara y puntual de 9 regalos (nada material, por cierto) y me he tomado el atrevimiento de incluirte una sugerencia. Aunque suene imperativo (e impertinente) de mi parte, por favor tráeme todos los regalos:

1. Que los profesionales encargados de prevenir y combatir el lavado de dinero sean valorados de forma acorde a la labor que tienen en nuestras sociedades.

2. Que los departamentos de cumplimiento cuenten con los recursos necesarios (incluido dinero, obviamente).

3. Que los directores y altos gerentes bancarios que intencionalmente burlan las normas y facilitan el accionar de los grupos criminales se queden sin argumentos morales ante sí mismos, pero que sobre todo sean encarcelados y sus bienes confiscados.

4. Que los dueños de negocios cómplices de los grupos criminales sientan un poco de remordimiento por el daño que le hacen a nuestras sociedades.

5. Que las autoridades políticas dejen de ser “corruptos ejemplares” y empiecen a ser gestores públicos altamente efectivos.

6. Que todos aquellos que se oponen al establecimiento de obligaciones antilavado tengan un poco de dignidad, para que dejen la doble moral que los lleva a esgrimir argumentos vacíos con la intención de librarse de las responsabilidades de cumplimiento.

7. Que los líderes de jurisdicciones que facilitan las operaciones de lavadores, narcotraficantes, dictadores y otras escorias sociales amanezcan el 25 de diciembre con una dosis de vergüenza, aunque sea un poco, para que dejen de ser cómplices manchados de sangre ajena y dinero sucio.

8. Que todos los responsables del cumplimiento en las instituciones y las autoridades latinoamericanas entiendan que el terrorismo no es un asunto “solo de gringos”, para que establezcan medidas serias que ayuden a combatir su financiamiento.

9. Finalmente quiero pedirte que quienes trabajamos en el mundo antilavado no perdamos la motivación y la convicción de que vale la pena seguir poniendo nuestro grano de arena en una lucha que, algunas veces, parece perdida ante tanta complicidad e impunidad.

Sugerencia: no es nada personal, Santa, pero creo que en base al volumen transaccional que manejas cada año, deberías realizar una revisión retrospectiva para detectar inusualidades. Además, no sería mala idea que presentes reportes de operaciones sospechosas a partir de enero, pero eso sí, escoge bien a la UIF que se los enviarás, debe ser una que de verdad cumpla con su misión, no una de las de adorno que todavía quedan por allí regadas.
 
Gracias y feliz Navidad.

Juan Alejandro Baptista

Tu servidor y siempre creyente